jueves, 12 de abril de 2018

Cameros

                 Cuarta clase. Séptimo curso.
                 Bosque de Cameros.  
                  Nivel iniciación 

           El bosque de Cameros, en Galicia, es atravesado por el Camino de Santiago, vía milenaria que une caminos hasta hacerlos confluir en la misma Catedral de Santiago de Compostela.  
           Sus grandes árboles vamos a pintarlos hoy. 

          1. No dibujo nada. Mancho con colores.
          No merece la pena dibujar nada. Basta tomar como referencia para el horizonte, más o menos un tercio de la altura del papel.  
Imagen 1. Hilario de las Moras Ruiz
           Los colores van desde los amarillos cadmios a los rojos, y con salpicaduras en verdes tostados y otros más profundos. 
          Manchamos el fondo con azul cerúleo y en el resto, con una esponja introduzco unas manchas que me entonen en amarillos y naranjas
          Según va secando el papel, con una paletina voy salpicando con manchas hasta llegar al estado actual. 

          2. Matizo el fondo arbóleo y voy pintando algunos troncos

          Sigo dando algunos toques de color en el fondo con los colores ya indicados. Ahora trazo el tronco de algunos árboles del bosque.

Imagen 2. Hilario de las Moras Ruiz
           con una mezcla de siena tostado y un poco de azul (unas veces azul cerúleo y otras ultramar) voy dibujando los troncos con partes más claras y otras más oscuras, para simular zonas de luz y sombra.

          3. Termino con otros árboles más cercanos, dibujo personajes y mancho el primer término.

          Los troncos con los mismos colores. No es necesario que estén perfectamente elaborados y de tronco continuo, pues más adelante añadiremos hojas de colores sobre ellos. 

Imagen 3. Hilario de las Moras Ruiz
           Dibujo un grupo de muchachos que vienen por el camino. 
          Para el primer plano, una primera pasada con un pincel plano grande, con sienas. Siena natural en todo y siena tostado en algunos lugares. Según va secando añado algunas pinceladas para quitar la apariencia de suelo regular. 
He añadido una roca a la derecha. 


         4. Te

          Lo

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viernes, 23 de marzo de 2018

Paseando por el parque. 424.

          Trabajando en el taller de José zorita, nos propuso hacer una sencilla composición con algunas personas en el paseo de un parque. Esta es mi interpretación.

Paseando por el parque. 424. Hilario de las Moras Ruiz. 38 x 52 cm.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Costa y acantilado

                 Tercera clase. Séptimo curso.
                 Costa y acantilado.  
                  Nivel iniciación 

           Hoy toca marina. Una visión amplia de playa rocosa y acantilados al fondo. El mar se encuentra tranquilo y el tiempo es despejado. 

Imagen 7. Hilario de las Moras Ruiz

          1. Dibujamos.
          Dibujo sencillo. Marcamos la línea del horizonte. Después los acantilados más lejanos y la barra que se introduce en el mar. 

          2. Pintamos el cielo y los acantilados del fondo.

          Con una simple aguada con azul cerúleo, pintamos el cielo. Una vez seco, con un siena natural muy poco cargado rellenamos el espacio del acantilado que está ante el horizonte. Según va secando añadimos, con un pincel más fino y redondo, algunas líneas -pocas- que delimiten algunas zonas más oscuras, con siena tostado
          Seguidamente damos un azul en la zona intermedia. Azul prusia, le he dado yo, pero podría ser cualquier azul -azul cobalto con azul cerúleo- o azul ultramar con algo de azul cobalto.

          3. Nos toca ahora la barra con algunas rocas.
          Iniciamos con una base de siena natural...
Imagen 3. Hilario de las Moras Ruiz
          4. Los estratos serrados que forman la playa.
          Hay una formación curiosa, geológica. Se trata de unos estratos que aparecen volcados y serrados por la fuerza del agua. Una formación curiosa que no es fácil de pintar por su forma poco común. 
          Utilizaremos una mezcla de siena tostada y carnesí de alizarina. Con un pincel redondo y fino vamos dibujando sus formas rectilíneas y rotas.  

Imagen 4. Hilario de las Moras Ruiz

          5. Continuamos marcando la zona rocosa.
          Con una base de siena natural hacemos el dibujo de las piedras alineadas, una vez seco con la mezcla anterior (siena tostada y alizarina) añadiremos unos toques, simulando estas formas rocosas.
           Una vez seca, continuaremos trabajando el mar más cercano, cuidando de no manchar con acuarela las zonas que están junto a las rocas, para que parezca que es la espuma que se forma al chocar con ellas. He pintado primero con azul cerúleo y sin dejarlo secar he añadido algo de azul de prusia en algunos sitios para dar continuidad con el mar que está más adentro.
           La playa, unas pasadas con pincel grande y siena natural  primero y según seca, algo de naranja de cadmio
 
Imagen 5. Hilario de las Moras Ruiz

          6. Intensificamos las zonas más húmedas de las rocas.
          Continuamos trabajando las rocas de la playa...

Imagen 6. Hilario de las Moras Ruiz
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domingo, 31 de diciembre de 2017

Monte del Pilar junto a Grefa. 420


                 Segunda clase. Séptimo curso.
                 Monte del Pilar junto a Grefa. 420.  Pintando árboles
                  Nivel iniciación 

           Salimos al campo a pintar, aquí cerca, en el Monte del Pilar. Esta vez dejamos los coches cerca de la estación del ferrocarril. Nos metimos en uno de los caminos mientras buscábamos motivos para pintar.

          1. Delimitamos lo que queremos pintar
          Cuando estamos ante un paisaje, podemos dar toda una vuelta de 180 grados y en todas las posiciones tenemos qué pintar. Hay que decidir hacia dónde dirigimos nuestra atención. Lo más normal es que nos fijemos en un grupo de árboles, una senda, un río... pero cualquier cosa podría ser digna de un cuadro. Pero de eso tardamos años en darnos cuenta.  

Foto: Hilario de las Moras
          Yo me he detenido ante unos árboles a mi derecha y veo un grupo a lo lejos. Un camino me lleva de los unos a los otros. 
          No todo hay que pintarlo, ni como aparecen en la escena. El paisaje nos sirve de pista para que nosotros "pintemos lo que queramos pintar". 

          2. Dibujamos algunas siluetas y pego algunos papeles para reservar el blanco del papel.
          No sé si realmente dibujé algo con el lápiz. Es posible que hiciera unos trazos para saber dónde irían los árboles del primer término. 
          Sobre la zona de los troncos pegue unos trozos de "cinta de carrocero" de las que usan los pintores de brocha gorda para preservar las puertas y ventanas. 
          Preparo el color. Siena natural para el cielo y algo de azul cerúleo.
Para el bosque lejano, siena tostada y un verde compuesto de siena tostada, verde...  
          Comenzamos con el fondo. En húmedo sobre húmedo y pincel  redondo cercano al 20, voy trabajando los árboles más lejanos. Dejo secar los árboles.
          Añadiendo un poco de azul ultramar a la mezcla anterior, con el mismo pincel redondo doy unos primeros brochazos para lo que será la luz de los árboles más cercanos. 

Imagen 1. Hilario de las Moras Ruiz
          3. Quito los papeles y pinto los troncos.
          Es hora de trabajar el primer plano. Lo del fondo ya ni se toca. Los troncos en principio con siena natural se irán completando por la parte de la sombra con colores más contundentes. Siena tostado con algo de azul ultramar o incluso con un poco de alizarina. 
Imagen 2. Hilario de las Moras Ruiz
           Las hojas también están más recargadas con azul ultramar. Así creamos un contraste más fuerte con los árboles del fondo. 


          4. Terminamos la acuarela.
          Después de unos días, termino el paisaje. Arreglé un poco el camino y me entretuve un poco con las hojas de los primeros árboles. Intenté que el contraste entre unas ramas y otras quedara más patente, para ello sobre unos colores más castaños (siena tostado y verdes) puse unas ramas más oscuras (verdes y azules).  
          Y creo que ya está terminada.
 
Monte del Pilar junto a Grefa. 420. Acuarela 38 x 52 cm. Hilario de las Moras Ruiz


martes, 26 de diciembre de 2017

Copa de vino tinto. 419


                 Primera clase. Séptimo curso.
                 Copa de vino tinto. Cómo pintar cristales
                  Nivel iniciación 

           De vez en cuando es conveniente practicar el bodegón con cristales. Partiremos de esta foto. Una copa, que yo voy a llenar de vino, y una botella. A la foto original le he quitado el fondo para que no nos confunda demasiado.

Foto: Hilario de las Moras

          1. Dibujamos y pintamos el fondo.
          Dibujo el cristal poniendo cuidado en la simetría axial. Después de hacer un dibujo más o menos a mano alzada, dibujo el eje central con una regla y si es necesario mido las distancias de los puntos que deben estar a la misma distancia del eje, pues cuando pintamos botellas o vasos queda muy mal si no son simétricos. 
          Seguidamente pinto el fondo. No tengo en cuenta los contornos de los cristales, pues al ser transparentes deben dejar ver el fondo. 
          Suelo hacerlo antes de comenzar a pintar las botellas o copas. En este caso es un fondo con anaranjados y sienas. Siena natural, naranja de cadmio y algo de alizarina.


Imagen 1. Hilario de las Moras Ruiz
         
          2. Dibujo los cristales y pinto el fondo
          Cierto es que no he puesto todo el proceso de los cristales, pero se intuyen. Lo pinté delante de los alumnos y no tuve la precaución de hacer fotos. 
          Para la botella, dejando partes sin pintar, en el color del fondo, utilicé azul ultramar y para la etiqueta siena natural y siena tostado. 
          Una vez seca la primera capa, intensifiqué los azules, añadiendo un poco de alizarina al azul ultramar y algo de gris payne
          En la copa inicié el proceso con algo de azul cerúleo con azul cobalto.
 
Imagen 2. Hilario de las Moras Ruiz


          3. Terminamos.
          Para terminar, ya que casi todo está en el primer término, insistimos en el contraste de los colores. Algunas líneas más fuertes en ciertas zonas del cristal para que aumente la diferencia con tonos más suaves. Y damos por acabado el pequeño bodegón añadiendo algunos reflejos en la zona de la mesa.

Copa de vino tinto. 419.  Acuarela.  Hilario de las Moras
   
         

viernes, 13 de octubre de 2017

Paseando por el bosque. 418

          Hemos comenzado las clases en este nuevo curso. Para estudiar la armonía de los colores que usamos en una acuarela, me he decidido por este paisaje de otoño. 

Paseando por el bosque. 418. Acuarela. 52 x 38 cm. Hilario de las Moras Ruiz

          Aquí os presento el trabajo terminado. Por las premuras del tiempo no me ha sido posible el presentar los distintos pasos. Otra vez será. 
          Si nos fijamos en los colores hay amarillos en sus zonas más claras, anaranjados y sienas, tanto siena natural como el tostado.  Cuando usamos una paleta restringida -pocos colores- y éstos están cercanos en lo que se ha llamado el círculo cromático, se dice que estamos usando colores "análogos".
          ¿Qué ventaja representa el uso de colores análogos? Pues que es fácil conseguir lo que llamaría armonía del color. Por tanto usar colores que están cerca en el círculo cromático facilita el trabajo de armonizar colores a los que se inician en la pintura en general y en la acuarela que es de lo que ahora estamos hablando. 
          Colores utilizados:
          Amarillo limón y amarillo de cadmio; naranja de cadmio; siena natural y siena tostado. Y algunas trazas de rojo de cadmio, de alizarina y de azul ultramar.


sábado, 8 de julio de 2017

Paisaje alpino. 417

Paisaje alpino. 417. Acuarela. 38 x 52 cm. Hilario de las Moras Ruiz
          Éste es un paisaje inventado. Lo iba pintando siguiendo las indicaciones de los compañeros que trabajábamos juntos. Inicié la acuarela por los árboles del primer término, siguiendo la idea de un árbol pintado por un acuarelista, Ila Ibryaev. 
          No logré darle su magistral toque y comenzamos a trastear. Aquí unas nubes. Creo que se podrían poner aquí unas montañas, me dijo ella. Ésto sería un lago... y poco a poco se iba completando el cuadro. 
          Ahora, pasadas unas cuantas semanas ha caído nuevamente en mis manos y he tratado de darle más color. Así es como me ha quedado.

jueves, 6 de julio de 2017

El Esla por Mansilla, tres. 416.

El Esla por Mansilla, tres. 416. Acuarela 38 x 38 cm. Hilario de las Moras Ruiz
          Hoy me ha tocado terminar este paisaje, del que ya he realizado tres versiones en estos últimos años. Por su versatilidad lo utilizo a veces en clase para insistir en los distintos planos de un paisaje. Allá, al fondo un bosquecillo que es simplemente una mancha de color realizada en húmedo sobre húmedo. En este caso un plano intermedio ocupado por un río. Y un plano cercano, un primer plano en términos fotográficos. Aquí ponemos más detalle. 
         Mansilla de las Mulas es una histórica ciudad que merece la pena visitar. Este paraje queda en el pasillo que hay entre la muralla y el río. 
         Naturalmente la imaginación no te deja fijarte en la foto original por lo que cada una de las versiones parecen acuarelas distintas. 
        

miércoles, 5 de julio de 2017

Mirador de Cotoblanco. 415


Mirador de Cotoblanco. 415. Acuarela. 38 x 52 cm. Hilario de las Moras
        
          Hace unos meses estuvimos pintando los compañeros de la Asociación en el Monte del Pilar. Allí, junto al llamador "Mirador de Cotoblanco" se apreciaba una panorámica de la sierra de Madrid y bajo ella algunas de las viviendas de Majadahonda, las más cercanas a este parque.
          
Foto: Hilario de las Moras
           Como suele ocurrir, cuando trabajas con tiempo muy limitado, la acuarela queda incompleta. 


Imagen 3. Hilario de las Moras
           

          Hoy, por fin, termino la acuarela. Si nos fijamos en el paso intermedio, esta acuarela es mucho más fresca que la terminación que presento arriba. Es cierto. Las pinceladas son más sueltas, pero no quedé contento en ese paso. Quería terminarla según me pide mi forma de ser. 
          La lejanía la dejé como estaba. En el término medio añadí sombras a los arbustos. Y en el primer término definí más los trazos. puse sombras más intensas y terminé con pinceladas más intensas los dos árboles. Y lo firmé.


sábado, 1 de abril de 2017

Peces, pájaros y gatos. Cómo pintar pequeños animales a la acuarela.

                           Sexta clase. Sexto curso.
                           Peces, gatos y pájaros
                            Nivel iniciación 

           La acuarela se ha utilizado durante siglos para pintar animales y plantas. La ciencia, la zoología y la botánica se han servido de ella para poder ilustrar y describir las distintas especies.
           La clase de hoy nos servirá de introducción para este tipo de acuarelas descriptivas y de ahí podemos lanzarnos a pintar todo tipo de animales y plantas utilizando nuestra imaginación, tanto en el color como en las formas. El arte no nos impone límites. Vamos a pintar un pez, un pájaro y un gato.  
            

       A. PINTAMOS UN PEZ
          1. Comenzamos dibujando

          
          Si nuestro trabajo tiene un interés descriptivo debe ser realista. Nada mejor que partir de un buen dibujo. La fotografía actual es un buen ayudante en estos menesteres. Si es nuestra, mejor. Si no, busquemos una buena, que no tenga derechos de autor. 
          El dibujo debe ser exacto en cuanto a los elementos esenciales y que definen al animal en cuestión. En este caso se trata de un pez de aguas tropicales. Lleno de color. 

Imagen 1. Hilario de las Moras

          2. Podemos dar unas pinceladas al fondo

                         Seguiremos trabajando... 


          B. OTROS ANIMALITOS

La primavera del petirrojo. Acuarela. 37 x 27. Hilario de las Moras


Gatito. Acuarela. 37 x 27. Hilario de las Moras